El ligero repunte del Euribor en enero no frena la bajada de las cuotas de los préstamos variables.
El ligero repunte del Euribor en enero no frena la bajada de las cuotas de los préstamos variables.
Los bancos ajustan a la baja sus ofertas.
Cuando el BCE baja los tipos de interés –ayer lo hizo por cuarta vez consecutiva, hasta dejarlos en el 2,75%– mejoran las condiciones de las hipotecas, que concentran buena parte del gasto de los hogares, pero se erosionan las rentabilidades de los productos de ahorro y se recibe menos por el dinero en depósitos y cuentas. Así acabó 2024 y así comienza 2025. Y las señales apuntan a que el escenario de relajación monetaria se mantendrá en los próximos meses, en un contexto de tibio crecimiento económico en la eurozona (el PIB se estancó en el cuarto trimestre) e inflación equilibrada, con permiso del impacto que puedan tener las políticas proteccionistas de Donald Trump.
Precisamente, los riesgos arancelarios, que podrían afectar a los precios y variar la senda de reducción de tipos, han truncado la tendencia bajista del Euribor en enero. La media mensual provisional (en el 2,52% a falta de un día de cotización) es algo superior a la de diciembre (2,463%), pero el ligero repunte del indicador no va a frenar por el momento el abaratamiento de las hipotecas variables. El índice de referencia por excelencia se sitúa por debajo del nivel de hace un año, cuando rondaba el 3,6%, de manera que los hipotecados van a pagar menos.
FUENTE: CINCO DÍAS