
El informe tiene un alto valor histórico, ya que se inició en el año 2004, lo que nos permite comparar los datos actuales con los de 2007.
Así, podemos analizar:
La ratio préstamo a valor.
El perfil del hipotecado (tipo de contrato laboral).
La ratio entre la cuota mensual de la hipoteca y los ingresos del hipotecado.
La duración de la hipoteca.
Si analizamos la ratio préstamo a valor de 2007 y 2025 vemos diferencias. En 2007 el valor de esta ratio fue del 81% mientras que en 2025 ha sido del 69%. Esto demuestra que los bancos son ahora más conservadores a la hora de conceder hipotecas a sus clientes.Lo ideal: que la ratio de endeudamiento no supere el 30%-35% de los ingresos del hipotecado. Si es mayor, puede ser señal de que la deuda es demasiado pesada y complica el día a día de esa persona. Además, en un momento dado, el hipotecado podría no hacer frente a un gasto imprevisto.
Así que, mientras que en 2007 las entidades bancarias competían por ofrecer créditos baratos, sin importar el importe, ni la duración, ni la capacidad de endeudamiento de esa persona o familia, hoy es diferente: el «crédito fácil« ya no existe y las hipotecas actuales responden a una capacidad de pago más lógica y asumible para el ciudadano.
Prueba de ello es que, por ejemplo, el 69% de las hipotecas concedidas en el primer semestre de 2025 lo han sido a tipo de interés fijo.